domingo 13 de diciembre de 2009

Sobre palos de hockey y escépticos


Uno de los argumentos más discutidos en el debate sobre el calentamiento global antropogénico es el tema de la Pequeña Edad de Hielo y el Optimo Climático Medieval.
Los climatólogos del IPCC, en vez de aceptar la existencia de estos periodos excepcionales, se han dedicado a criticarlos diciendo que son periodos de frío que solo afectaban de forma local y no global.
Incluso se inventaron una serie cronológica, un max-mix de dendrocronología y mediciones de temperaturas que sirvieron a Algore para hacer su famoso reportaje sobre “la verdad incómoda”. A la serie se la llamó “el palo de hockey” y desde su publicación en los informes del IPCC ha sido ampliamente discutida por la comunidad científica.
Las pruebas científicas sobre la globalidad de ambos periodos no pueden ser ignoradas así como así, sobretodo por una ciencia tan discutida como la dendrocronología. El estudio de los anillos de los árboles tiene multitud de problemas que no la hacen muy adecuada para extraer conclusiones sobre las temperaturas. Además es fácilmente manipulable, como parece haber sucedido con el tema del Climategate.
Pero aparte de las pruebas climáticas también tenemos las pruebas de documentos históricos que hablan de bonanzas y de buenas cosechas durante el Periodo Cálido Medieval y graves heladas y hambrunas durante la Pequeña Edad de Hielo.
No se puede ignorar la historia como fuente de datos climatológicos importante.
Las crónicas de Eric el Rojo en Groenlandia, el cálido clima de Al-Andalus, las heladas del Támesis, las rogativas como fuentes de datos climatológicos, los diarios de navegación, son historia escrita. Unos anillos en unos árboles no pueden tumbar así como así unos datos escritos e ir en contra de cientos de estudios científicos que afirman que la el Periodo Cálido Medieval y la Pequeña Edad de Hielo existieron de verdad.
¿Por qué este afan en borrar de la faz de la Tierra al Periodo Cálido Medieval y la Pequeña Edad de Hielo?
Porque demuestran que durante épocas con poca concentración de CO2 en la atmósfera el clima cambió más de lo que lo está haciendo hoy en día.
La comunidad científica está dividida. Hay muchos científicos que creen que la mayor parte del incremento de temperaturas del último siglo fue debida a un incremento importante del CO2, otros creen que la mayor parte fue debida a causas naturales. Es realmente preocupante que aunque la ciencia no tenga un modelo unánime sobre predicción climática, los políticos si la tengan y se hayan decidido a apoyar un solo bando entregándole muchísimo dinero a través del IPCC.

En la imagen algunas mediciones que no coinciden con el palo de hockey

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